Brasil desarrolla una miel con sabor a chocolate a partir de abejas nativas
Investigadores de UNICAMP crearon una miel enriquecida con compuestos del cacao usando un proceso sustentable que aprovecha residuos de la industria chocolatera. Buscan socios para llevarla al mercado.
Un equipo de investigadores de la Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP) presentó una innovación que conecta ciencia, biodiversidad y economía circular: una miel con sabor a chocolate elaborada a partir de abejas nativas sin aguijón y cáscaras de cacao, un subproducto de la industria chocolatera que suele desecharse.
El desarrollo, publicado en ACS Sustainable Chemistry and Engineering, combina miel de abejas nativas con compuestos bioactivos extraídos de residuos del cacao mediante un proceso de ultrasonido, que permite recuperar sustancias como teobromina, cafeína y fenoles, reconocidas por sus propiedades antioxidantes e inflamatorias.
Los ensayos sensoriales realizados por el equipo indican que, según la proporción entre miel y cáscaras, el producto puede adquirir un sabor a chocolate intenso, lo que abre posibilidades para su uso directo como alimento, o como insumo en cosmética, gastronomía y productos premium.
El investigador Felipe Sanchez Bragagnolo, autor principal del trabajo, destacó que el atractivo del producto va más allá del sabor. "Hemos encontrado una cantidad relevante de compuestos bioactivos que lo hacen interesante desde el punto de vista nutricional y cosmético", afirmó.
La tecnología ya cuenta con patente y los científicos buscan un socio comercial para escalar la producción. Creen que pequeños productores o cooperativas que trabajen con cacao y miel de abejas nativas podrían sumar un producto innovador a sus líneas actuales.
La elección de miel de abejas nativas responde a su mayor contenido de agua y su menor viscosidad, lo que facilita su función como solvente natural. El estudio probó mieles de cinco especies presentes en Brasil; para optimizar el proceso se trabajó inicialmente con miel de mandaguari, que ofrecía equilibrio entre agua y fluidez.
El método de extracción utiliza un dispositivo ultrasónico que genera microburbujas capaces de romper la estructura vegetal de las cáscaras y liberar sus compuestos. Este proceso es considerado más eficiente y ambientalmente responsable que métodos convencionales, y fue evaluado mediante una herramienta de sostenibilidad que confirmó su alineación con los 12 principios de la química verde.
El estudio también señala que la exposición al ultrasonido podría ayudar a eliminar microorganismos presentes en la miel, lo cual favorecería su vida útil y estabilidad, un punto relevante dado que la miel de abejas nativas generalmente requiere refrigeración, maduración o deshumidificación.
El equipo planea avanzar con nuevas aplicaciones del proceso, evaluando otros residuos vegetales que podrían transformarse en productos de alto valor en el marco de una industria alimentaria más sustentable.

