Colombia

Innovación y sostenibilidad redefinen la avicultura en Colombia

Con más de 18 mil millones de huevos producidos en un año, el sector avícola colombiano apuesta a nuevas tecnologías de vacunación, inteligencia artificial y sistemas de climatización para garantizar salud animal y competitividad.

El sector avícola colombiano se consolida como uno de los más dinámicos dentro del agro nacional, con una producción anual cercana a los 18.020 millones de huevos durante 2024. Pero más allá de los números, lo que empieza a marcar la diferencia es la incorporación de tecnologías y prácticas sostenibles, que buscan responder a las demandas del mercado y asegurar el bienestar animal como eje central de la producción.

En un contexto global donde la eficiencia y la bioseguridad son cada vez más relevantes, la avicultura en Colombia experimenta un proceso de modernización tecnológica que incluye desde nuevas formas de vacunación hasta el uso de inteligencia artificial para el diagnóstico y la prevención de enfermedades.

Vacunas de nueva generación

Entre las innovaciones más destacadas se encuentra el desarrollo de vacunas liofilizadas en microesferas que se disuelven rápidamente en agua, lo que facilita su preparación y administración. Esta tecnología, además de mejorar la eficacia en la inmunización de las aves, reduce los tiempos de aplicación y permite un manejo más sencillo en granjas de gran escala.

El sistema también integra un componente ambiental, ya que el envasado se realiza en materiales reciclables, en línea con la creciente preocupación del sector por reducir su huella ecológica. La combinación de bioseguridad y sostenibilidad se convierte así en un elemento estratégico para la competitividad del sector en el largo plazo.

Climatización inteligente y bienestar animal

Otro campo en plena expansión es el de los sistemas de climatización inteligente. Mantener niveles óptimos de temperatura, humedad y ventilación resulta fundamental para la productividad y la salud de las aves. Estudios técnicos señalan que la temperatura ideal para pollos de engorde se ubica entre los 15°C y 18°C, mientras que la humedad relativa recomendada oscila entre el 40% y el 60%.

El control ambiental no solo previene episodios de estrés térmico y problemas respiratorios, sino que también influye directamente en el rendimiento productivo. Granjas que han incorporado este tipo de soluciones reportan mejoras en la conversión alimenticia, la tasa de postura y la reducción de pérdidas.

Inteligencia artificial y salud aviar

La aplicación de la inteligencia artificial (IA) también comienza a ganar terreno en la producción avícola. Investigaciones publicadas en la National Library of Medicine destacan el uso de modelos de aprendizaje automático para predecir brotes de influenza aviar y otras enfermedades de alto impacto.

A través de análisis de imágenes y el uso de biosensores, los sistemas de IA permiten realizar diagnósticos más rápidos y precisos, así como monitorear en tiempo real la condición sanitaria de los planteles. Esta capacidad de anticipación no solo protege la salud animal, sino que reduce riesgos económicos al evitar la propagación de brotes que podrían afectar a toda la cadena de valor.

Una visión de futuro

El giro hacia estas tecnologías muestra cómo la avicultura colombiana busca trascender la producción masiva para convertirse en un sector más sostenible, tecnificado y resiliente. La combinación de innovación en vacunas, sistemas ambientales inteligentes y herramientas de análisis predictivo con IA representa un cambio estructural en la manera de producir.

Además, estas prácticas se alinean con las tendencias internacionales de consumo, donde los compradores -tanto locales como globales- exigen productos con mayores garantías de calidad, seguridad y sostenibilidad.

Colombia, que ya ocupa un lugar central en la producción avícola latinoamericana, se posiciona así para consolidar su papel dentro de los mercados internacionales, al tiempo que fortalece la seguridad alimentaria interna.

El desafío será garantizar que estas innovaciones estén al alcance de productores de todas las escalas, evitando que la brecha tecnológica excluya a los pequeños y medianos avicultores, quienes también son parte esencial del tejido agroalimentario nacional.

Agrolatam.com
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