Drones y bioinsumos abren una nueva etapa contra garrapatas en la ganadería
Brasil prueba el uso de drones y microorganismos para controlar garrapatas desde el pasto, con foco en eficiencia, escala y menor uso de químicos.
El uso de drones para aplicar bioinsumos en pasturas avanza en Brasil como una alternativa para el control de garrapatas en el ganado, con ensayos en curso en Rio Grande do Sul durante 2026. El proyecto, impulsado por investigadores de la Secretaría de Agricultura estatal, busca reducir la dependencia de acaricidas químicos y mejorar la eficiencia del manejo sanitario, en un contexto de creciente resistencia de los parásitos.
Las pruebas más recientes se realizaron en Hulha Negra, en la región de Campanha, donde se evalúa una tecnología que cambia el enfoque tradicional: en lugar de tratar directamente al animal, el sistema apunta a intervenir sobre el ambiente, específicamente en los pastos donde la garrapata desarrolla gran parte de su ciclo de vida.
El desarrollo, liderado por el Centro Estatal Desidério Finamor (IPVDF), utiliza microorganismos presentes en el suelo, como hongos y bacterias, seleccionados por su capacidad para combatir el parásito sin afectar al ganado, a las personas ni al entorno. Estos agentes biológicos se formulan y se aplican con drones, lo que permite cobertura a mayor escala y precisión operativa.
Actualmente, no existen soluciones extendidas a nivel comercial para el control ambiental de garrapatas en sistemas ganaderos. La mayoría de las estrategias sigue centrada en el animal, lo que limita la efectividad frente a un parásito que permanece mayormente en el entorno.
Validación en campo y cambio de enfoque sanitario
El proyecto, iniciado en 2025, se encuentra en una etapa de validación a gran escala, con monitoreo continuo de las áreas intervenidas. Se están evaluando dos tratamientos biológicos, junto con análisis de costo-beneficio para determinar su viabilidad en condiciones productivas reales.
Los ensayos continuarán hasta julio, cuando la llegada del invierno reduce naturalmente la población de garrapatas, lo que permitirá una medición más precisa del impacto de los tratamientos aplicados en campo.
El enfoque integra prácticas ya utilizadas en agricultura, donde los bioinsumos tienen mayor adopción, con la sanidad animal, incorporando una mirada más amplia del sistema productivo. La investigación contempla variables como la infestación en el ganado, la presencia del parásito en el ambiente y la persistencia de los microorganismos en el suelo.
Este avance se apoya en una línea de trabajo iniciada en 2012, que hasta ahora se centraba en el desarrollo de soluciones para aplicación directa en animales. El cambio hacia el control del entorno marca una nueva etapa en la estrategia sanitaria.
Rio Grande do Sul refuerza la necesidad de alternativas. La región concentra altos niveles de infestación, favorecidos por condiciones climáticas y por la presencia de razas bovinas más susceptibles. Esto ha impulsado un uso intensivo de productos químicos, generando resistencia en las garrapatas y reduciendo la eficacia de los tratamientos tradicionales.
Desde el equipo técnico destacan que el desarrollo de estas herramientas responde también a la demanda por sistemas productivos más sostenibles, con menor presencia de residuos en productos de origen animal.
Si los resultados se consolidan, la combinación de bioinsumos y drones podría ofrecer una herramienta escalable para el manejo de garrapatas, con impacto tanto en la productividad como en la sostenibilidad de la ganadería.

