Tecnología y genética transforman la agricultura familiar en Perú
La incorporación de semillas certificadas y mejora genética permitió un fuerte salto productivo en miles de pequeños y medianos productores de distintas regiones del país.
Más de 7.400 familias de pequeños y medianos agricultores de distintas regiones del país lograron incrementar en un 70 % su productividad agrícola durante 2025 gracias a la incorporación de tecnologías agronómicas y material genético mejorado, desarrollados y transferidos por el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA).
Así lo informó el presidente ejecutivo de la entidad, Jorge Ganoza Roncal, quien explicó que este avance es resultado directo de la producción y distribución de 723,36 toneladas de semillas certificadas correspondientes a cultivos estratégicos como papa, maíz, arroz, quinua, trigo, frijol, arveja, kiwicha, tarwi, caupi y avena.
Estas semillas permitieron fortalecer la productividad de 18.580 hectáreas en las regiones de Cusco, Arequipa, Cajamarca, Ayacucho, Lima, San Martín, Apurímac, Puno, Junín y Lambayeque, consolidando un impacto significativo en zonas donde la agricultura familiar cumple un rol clave en la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.
Desde el INIA destacaron que, por su alto valor genético, las semillas desarrolladas en sus Estaciones Experimentales Agrarias (EEA) presentan mayor tolerancia a las principales plagas, contribuyen a mejorar la fertilidad de los suelos, reducen la necesidad de agroquímicos y generan alimentos con elevados niveles de vitaminas, proteínas, antioxidantes y otros nutrientes esenciales para la salud humana.
En paralelo, el organismo avanzó en el fortalecimiento de la conservación genética, mediante el trabajo en 56 bancos de germoplasma, donde se incorporaron 17.266 accesiones. Este material es analizado y estudiado para el desarrollo de nuevas variedades de cultivos de alta calidad, orientadas a mejorar tanto la productividad como la rentabilidad del productor. Según Ganoza Roncal, este esfuerzo "asegura la disponibilidad de recursos genéticos estratégicos para impulsar el agro en todo el país".
El impacto del trabajo del INIA también se extendió al mejoramiento genético del ganado, otro pilar fundamental de la agricultura familiar. Durante 2025, la entidad transfirió 21.371 reproductores de alto valor genético, incluyendo cuyes, bovinos, ovinos, caprinos y alpacas, con el objetivo de mejorar la producción de carne, leche y fibra para los mercados nacionales e internacionales.
Dentro de este total, se destacó la transferencia de 20.997 reproductores de cuyes de las razas Perú, Andina, Inti y Kuri, lo que permitirá a los productores obtener crías con mejor rendimiento cárnico y calidad industrial, fortaleciendo una cadena productiva de alto valor para el consumo interno y la agroindustria.

