Calor
El calor es un factor climático determinante que, en exceso, puede afectar el crecimiento vegetal, provocar estrés hídrico y reducir la productividad agrícola. En la ganadería, aumenta la demanda de agua y sombra, y puede comprometer la salud animal. Su impacto varía según el momento fenológico, la intensidad y la duración del evento, requiriendo manejo adaptativo y monitoreo constante.