La hemovacuna, un aliado clave contra la tristeza parasitaria en Uruguay
Dentro del nuevo plan nacional contra la garrapata, especialistas destacan que esta vacuna preventiva puede reducir pérdidas millonarias y generar inmunidad duradera en los rodeos.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) lanzó recientemente el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, una estrategia integral que busca enfrentar una de las parasitosis más costosas para el país. Cada año, la presencia del parásito y de la enfermedad conocida como tristeza parasitaria provoca pérdidas millonarias, no solo por la mortandad de animales sino también por la caída en la productividad y el costo de tratamientos.
Dentro de las herramientas planteadas, la hemovacuna aparece como una de las principales soluciones para reducir el impacto de la enfermedad. El doctor Raúl Leites, responsable técnico del laboratorio König, explicó que Uruguay cuenta con una ventaja significativa al disponer de esta herramienta, ya que "no todos los países tienen acceso a ella". Actualmente, la vacuna solo está disponible en Uruguay, Argentina y Australia, mientras que en otros lugares donde la tristeza parasitaria es igualmente devastadora, los productores dependen de tratamientos químicos de efecto temporal.
A diferencia de esos tratamientos, que apenas ofrecen un efecto residual de unas pocas semanas, la hemovacuna permite generar inmunidad de por vida en la mayoría de los animales vacunados. De esta manera, no solo previene brotes mortales en el rodeo, sino que también asegura estabilidad productiva en el largo plazo.
Leites remarcó que la categoría más adecuada para vacunar son los terneros de hasta 10 meses, ya que es en esa etapa donde el sistema inmunitario responde mejor a la aplicación. El invierno y el inicio de la primavera son considerados los momentos óptimos para realizar la inmunización, dado que la carga de garrapata sobre los animales es menor. También advirtió que no se recomienda aplicar la vacuna cuando la infestación es elevada, ya que se trata de una vacuna viva que podría representar una sobrecarga para el organismo del animal.
Con una sola dosis en zonas endémicas, la mayoría de los bovinos desarrolla defensas efectivas. Sin embargo, en establecimientos de cría selecta o en predios con alta presión parasitaria, se aconseja aplicar una segunda dosis a los tres meses, lo que garantiza una cobertura más amplia. En términos de resultados, se estima que entre un 85% y un 90% de los animales genera anticuerpos, aunque existe un pequeño porcentaje que no logra inmunizarse. Por esa razón, algunos productores -especialmente los dedicados a la cabaña- optan por refuerzos antes de instancias clave como los remates, para asegurarse de que los reproductores estén totalmente protegidos.
El factor económico es otro de los argumentos a favor de la hemovacuna. Su costo ronda entre 3,80 y 4 dólares por dosis, lo que para muchos productores se traduce en una inversión mínima si se la compara con el valor de los animales en riesgo. "Vacunando cien terneros, el gasto equivale al precio de un solo animal. Y lo que solemos perder por tristeza no es un ternero, sino un novillo gordo o una vaca preñada, cuyo valor es mucho mayor", explicó Leites, aludiendo a la relación costo-beneficio favorable de esta herramienta.
La implementación de la hemovacuna en el marco del plan nacional representa no solo un paso adelante en la sanidad animal, sino también una apuesta a la sostenibilidad de la producción ganadera uruguaya. Reducir la mortalidad, mejorar la productividad y asegurar la competitividad en los mercados internacionales son objetivos que dependen de la capacidad del país para controlar la garrapata y las enfermedades asociadas.
Aunque no existe una solución única y definitiva, la vacunación se consolida como una de las estrategias más efectivas para mitigar las pérdidas. Sumada a otras prácticas de manejo y control, la hemovacuna se perfila como un aliado indispensable en la lucha contra la tristeza parasitaria, ofreciendo a los productores uruguayos una herramienta concreta para proteger su inversión y fortalecer la resiliencia del rodeo.