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La venta de maquinarias agrícolas en 2018 se retrajo casi 40%

Es la caída que se calcula en implementos de cosecha y poscosecha. El presidente de Cafma destacó que pese a la crisis de financiamiento la cadena de pagos no se cortó. (*)

La edición 2018 de Expoagro cargó de optimismo a las empresas que participaron de la muestra y expusieron lo mejor de sus líneas de maquinarias agrícolas. Con gran entusiasmo contaban a los periodistas agroindustriales las últimas novedades incorporadas en materia de tecnología y hasta celebraban el posible cierre de negocios en los meses siguientes. Sin embargo, primero el agua y luego la sequía hicieron sentir su rigor y el panorama que se presentó no fue el mejor. 

Con la creación de la Mesa Nacional de Competitividad de la Maquinaria Agrícola, la cosa pareció mejorar, los fabricantes recuperaron el optimismo, hasta que a mediados de año apareció la crisis financiera y, todo ese entusiasmo se dio de bruces con la realidad de un mercado que sintió el impacto. Las ventas internas cayeron casi al 40 por ciento, a lo que se sumó la depreciación del peso y subas inusitadas en las tasas de interés bancario. 

"Estábamos frente a un año que pintaba bien, incluso teníamos el apoyo el gobierno para solucionar los problemas impositivos y financieros. Luego de la segunda reunión apareció la crisis financiera con lo que se complicó tremendamente el sector", recordó Raúl Crucianelli, el presidente de la Cámara de Fabricantes de Maquinarias Agrícolas, quien es el dueño de la firma de sembradoras que lleva su apellido y tiene su planta en Armstrong, Santa Fe. 

A partir de ese momento la agenda de trabajo de la Mesa de la Maquinaria Agrícola se concentró en la recuperación de los saldos técnicos del IVA y la tormenta financiera que se avecinaba. "Los créditos alcanzaron tasas altísimas. Este factor tiró abajo a las ventas", amplió el industrial. 

Según los rubros, Crucianelli dijo que los fabricante de sembradoras "arrancaron bien", pero "los de maquinarias para la cosecha o la poscosecha la pasaron muy mal, las ventas se cayeron en un promedio del 35 al 40 por ciento comparado con 2017, aunque nos podemos quedar cortos".

"Al aumentar las tasas de interés, el productor pierde la posibilidad de comprar los bienes de capital con cuotas a tres o cuatro años y con tasas accesibles. Al no existir ese crédito, los fabricantes nos vimos obligados a financiarnos con cheques y cuando queremos venderlos, los bancos le aplican tasas de hasta el 60 por ciento".

Mano de obra

Pese a la crisis, la mayoría de los fabricantes evitó desprenderse del personal: "Entre nosotros la suspensión es una palabra que no existe y mucho menos indemnizar por falta de trabajo. Vamos aguantar hasta el final, aunque todas las empresas tenemos una capacidad ociosa que oscila entre el 30 y el 40 por ciento, es posible que se achiquen las horas de trabajo. El fabricante que está en un pueblo del interior no despide personal y está muy cerca de los trabajadores porque convive con ellos". 

Exportaciones 

A partir de la devaluación de mediados de año, las empresas que venían exportando, lograron mejorar su posición. También hubo casos, en que estas industrias a pesar de la falta de competitividad por el dólar bajo, exportaron a pérdida para no perder el contacto con el mercado internacional. 

"Lo importante es que esos mercados están. El sector de la maquinaria agrícola argentina es competitivo, tenemos implementos para exportar, el mundo nos reconoce como productores de máquinas y equipamiento de primer nivel, en definitiva el sector poco a poco se reactiva, pero en la Argentina nuestra actividad no depende de las exportaciones, depende del mercado interno", evaluó Crucianelli. 

Las fábricas argentinas de maquinarias agrícolas exportan alrededor del 10 por ciento de su producción y el resto se concentra en el mercado interno. 

Expectativas 

Desde la óptica del industrial, las perspectivas para 2019 dependen más de los resultados de la próxima cosecha que de la implementación de medidas oficiales. "Tratamos de ver el vaso medio lleno. Las cosechas de trigo y cebada se presentaron muy buenas pero es la de granos gruesos es la que mueve la inversión". 

"Esperamos ver un nuevo escenario a partir de marzo o abril y, por lo que veo cuando salgo a la ruta, recorro las provincias y hablo con nuestros colaboradores, la campaña de gruesa viene muy bien. Nuestros representantes que trabajan en la provincia de Buenos Aires, me hablan muy bien de la campaña de maíz y creo que superado el primer trimestre, lo peor pasará", concluyó el presidente de Cafma.

(*) Por Eduardo Bustos. Publicado en NAP Noticias AgroPecuarias.