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El movimiento progresista arrasa en la primaria demócrata en NY

Liderado por la figura de Alexandría Ocasia-Cortez podría embolsarse varios triunfos más esta semana. Otros dos candidatos respaldados por Ocasio van a la delantera.

Tras dos años de su histórico triunfo en las primarias de 2018, este miércoles Alexandria Ocasio-Cortez enfrentó su primer desafío electoral al interior del Partido Demócrata. 

La legisladora rockstar del movimiento progresista tuvo que defenderse en la primaria de Nueva York ante los embates de tres demócratas que buscaban derrotarla en la interna, de la misma forma en la que ella arrebató la curul al centrista Joe Crowley.

Su rival más fuerte fue Michelle Caruso-Cabrera, una exconductora de televisión que durante años se alineó con el Partido Republicano, pero que pasó al bando demócrata cuando vio la posibilidad de financiar su campaña con dinero de Wall Street. Ocasio ganó con más del 70% de las preferencias, confirmando la fuerza del mandato con el que llegó al Congreso en 2019, y confirmando también que no se trató de un mero accidente o de la impopularidad de su anterior rival.

En su video de agradecimiento, Ocasio dijo que "No hay cantidad de dinero que pueda comprar un movimiento". Aseguró que Wall Street había inyectado millones a la campaña de su rival en el último momento, y que sin un verdadero movimiento y un ejército de voluntarios, la historia podría haber terminado diferente.

"No vamos a detenernos hasta que garanticemos salud para todas las personas en EU", dijo. "No vamos a detenernos hasta que descarbonicemos nuestra economía. No vamos a detenernos hasta que acabemos con la amenaza del encarcelamiento masivo. No vamos a detenernos hasta que terminemos el trabajo. Y cuando terminemos, seguiremos empujando".

No fue una batalla barata. Ocasio invirtió 6 millones de dólares para financiar su campaña, y es que en el distrito domina de manera aplastante el Partido Demócrata, por lo que la elección interna, para efecto prácticos, es la elección real. No hay forma de que en noviembre el candidato republicano venza a Ocasio.

Pero el suyo quizás no será el único triunfo que celebre la congresista. Aunque todavía no es oficial, el exdirector de escuela afroamericano Jamaal Bowman (foto) va venciendo al congresista Eliot Engel, veterano de 30 años del Congreso quien preside el poderoso Comité de Asunto Exteriores de la Asamblea de Representantes.

"Si los resultados siguen avanzando, y vamos al Congreso, será nuestro trabajo hacer responsable a Donald Trump y a todos los políticos que sigan atados a intereses corporativos sin luchar por los pobres y la clase trabajadora en nuestro país", declaró el candidato.

También podría haber otro triunfo para los progresistas de Nueva York. El candidato Mondaire Jones, quien cuenta con el respaldo de Ocasio, va a la delantera en la carrera por la nominación demócrata por una curul cuya ocupante, la congresista Nita Lowey, dejará libre el próximo año. Si gana, Mondaire podría convertirse en el primer congresista abiertamente gay en EU.

Tras la derrota de Bernie Sanders en la primaria presidencial demócrata, se podría pensar que el movimiento progresista iba a entrar en una decaída, aunque fuera temporal. Por el contrario, parece estar tomando un segundo aire y es muy posible que para la elección de noviembre la subbancada progresista del Partido Demócrata en el Congreso crezca de manera significativa.

Desde 2016 el movimiento ha tenido triunfos innegables al interior del partido. Temas como el Green New Deal para impulsar la economía y combatir el cambio climático; el acceso a la salud para todos los ciudadanos; o la educación universitaria gratuita, ya fueron adoptados por los demócratas centristas. En menos de un lustro Sanders, Ocasio y sus aliados han empujado a su partido a la izquierda de una manera que no se veía desde la administración Kennedy.