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La sequía también golpeó a las legumbres: provocó caídas de hasta el 90% en las cosechas

Las bajas de producción de arvejas, lentejas y garbanzos no ponen en riesgo el abastecimiento interno, ya que el consumo local es bajo.

 La sequía que afectó a gran parte del área agrícola durante el último año, combinado con las heladas tardías y las olas de calor, generaron considerables pérdidas en la campaña 2022/23 en los cultivos de legumbres , con mermas productivas que van hasta el 90% en el caso de las lentejas, según estadísticas oficiales.

La merma productiva que evidenciaron las arvejas, lentejas y garbanzos no ponen en riesgo el abastecimiento interno, ya que el consumo local es bajo y gran parte de la producción, a excepción de las lentejas, se destina a la exportación.

Al respecto, el director de la Agencia de Extensión de Arroyo Seco del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y especialista en legumbres, Gabriel Prieto, sostuvo que "la sequía y las bajas temperaturas de la campaña 2022/23 fueron lapidarias para las tres especies".

¿Cuáles fueron las legumbres más afectadas?

Los cultivos más afectados por las inclemencias climáticas son aquellos que se producen en la Región Pampeana, como las arvejas y las lentejas. En el caso de las arvejas, la producción tuvo un retracción del 79,86% al pasar de 296.957 toneladas obtenidas en la campaña 2021/22 frente a las 59.813 toneladas registradas en el actual ciclo productivo, indicó la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Por el lado de las lentejas, el golpe fue aún más fuerte, ya que las pérdidas entre la campaña pasada y ésta fue casi total, al caer un 91,37% tras pasar de cosecharse 72.318 toneladas en la 2021/22 a 6.244 toneladas en noviembre del año pasado, cuando se recolectaron los pocos lotes que quedaron en pie.

En cuanto al garbanzo, que se cultiva en zonas de Córdoba, Santiago del Estero y provincias del norte argentino, la afectación fue menor, aunque de consideración, ya que cayó 35,42% y pasó de trillarse 102.099 toneladas en la campaña anterior a 65.934 toneladas.

En el caso del poroto, en todas sus variedades, la cosecha recién se está llevando a cabo en el norte, y si bien desde Agricultura estiman una producción de 750.000 toneladas, volumen en línea con lo obtenido la campaña pasada, en el sector privado asumieron que la baja en los rendimientos por la sequía rondará el 30%.

Según datos oficiales, la arveja fue el cultivo que sufrió la peor caída en cuanto a los envíos al exterior: entre enero y abril de este año, los despachos totalizaron 4.635 toneladas por US$ 2,3 millones, mientras que en el mismo período de 2022 se embarcaron 70.473 toneladas por US$ 27,5 millones.

Por Juan Manuel Colombo