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Estiman que la carne sufrirá nuevas presiones alcistas

En marzo, los precios de la hacienda de consumo en el Mercado de Liniers aumentaron por encima de la inflación, de acuerdo a estadísticas de la entidad. Con menor disponibilidad de animales en los remates, las cotizaciones de vaquillonas y novillitos subieron 7,1% y 6,2% respectivamente.

 En marzo, los precios de la hacienda de consumo en el Mercado de Liniers aumentaron por encima de la inflación, de acuerdo a estadísticas de la entidad. Con menor disponibilidad de animales en los remates, las cotizaciones de vaquillonas y novillitos subieron 7,1% y 6,2% respectivamente. Según pudo relevar este medio a partir de consultas con operadores del negocio, estos incrementos se trasladarán en las próximas semanas a los mostradores y oscilarán entre los $50 y $80 por kilo.

Con una presión inflacionaria que durante el primer trimestre de 2022 pegó de lleno en el precio de los alimentos, el Gobierno nacional desplegó una batería de medidas para atenuar este escenario. En el caso de la carne, ayer entró en vigencia una nueva etapa de Precios Populares, que se extenderá hasta el 7 de julio para una nueva revisión del programa.

La sequía del año pasado y la suba en el maíz impactaron en los niveles de ingresos de los vacunos en ese mercado, situación que se reflejó en las cotizaciones. En el caso de las vaquillonas, ayer alcanzaron un precio récord de $345 por kilo. La industria frigorífica estimó que para este año, la producción de terneros caerá en un millón de cabezas.

Por el momento, estas subas en la hacienda no llegaron del todo a las carnicerías, porque los eslabones intermedios del negocio -matarifes y abastecedores- absorbieron el impacto. "No lo podremos hacer por mucho tiempo más", reconoció un comprador habitual de Liniers .

De acuerdo a estadísticas de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), durante el año, el valor de la media res que se baja en las carnicerías tuvo una suba de 25%. Este escenario, sumado a los incrementos constantes de la hacienda en pie, tendrá un impacto en el corto plazo en los precios de la carne. En este contexto, los aumentos en los mostradores serán de 5% a 7%.

Si bien se espera una mayor afluencia de hacienda a partir de mayo -que debería aliviar los precios de venta al público- el incremento de los costos de las carnicerías, como el caso de electricidad, sueldos y alquileres, harán que sigan firmes.